LOS ANTIBIÓTICOS EN LA PRODUCCIÓN PORCINA

En Porcisan creemos en la reducción del uso de antibióticos ante la salud del consumidor.

En la Unión Europea existe el propósito de reducir, sustituir y repensar el uso de los antimicrobianos en animales en favor de otras medidas. La industria porcina en varios países europeos ha reducido significativamente su consumo.

Recientemente nuestros veterinarios asistieron a la jornada que un laboratorio convocó en Italia al respecto. 
De forma general todas las empresas que estuvimos presentes hemos dejado de utilizar colistina en pienso y muchas estamos trabajando ya sobre la amoxicilina. La utilización de protocolos terapéuticos puede contribuir a racionalizar el uso de antibióticos.
El principal objetivo de todas nuestras estrategias es buscar una buena salud intestinal, y un correcto equilibrio de la microbiota, especialmente en el destete, para evitar el consumo de antibióticos.
El sector porcino de la UE está haciendo un gran esfuerzo por reducir el consumo de antibióticos de forma generalizada a favor del consumidor.

En Estados Unidos parece ser que no tienen muy claro cómo manejar este asunto.
La semana pasada se celebró la Conferencia de la Industria Nacional Porcina (NPIC) en Wisconsin. Los antibióticos y la carne de cerdo fue uno de los temas principales y el debate produjo algunas conclusiones.
No saben si este tema puede hacer que el consumo de la carne de cerdo aumente o por lo menos se sostenga. La carne libre de antibióticos es cara de producir, y debe venderse a un mayor precio.
En Norteamérica los costes de canal entera se verían incrementados y excepto por los lomos, la panceta y las costillas, se reducirían los márgenes de venta. Existe un porcentaje de consumidores que pagarían más, pero ¿cuánta carne de cerdo comprarían? Parece que en la conferencia pasaron mucho tiempo hablando sobre que sólo un 5% del mercado estaría dispuesto a asumir ese incremento.
En primer lugar, los mercados de exportación demandan carne de cerdo libre de antibióticos, lo que significa menos de un 30% de toda la producción de E.U. y Canadá.
En segundo lugar, toda la carne de cerdo está libre de antibióticos cuando llega al consumidor; el periodo de supresión exige que no queden residuos de antibióticos en la carne. Si la carne no tiene antibióticos, entonces es libre de antibióticos, ¿o no?. Entran en un terreno resbaladizo al tener un plan de mercadotecnia que puede llevar a pensar que el resto de la carne de cerdo no es segura.                                                 Son conscientes que existe un mercado para la carne libre de antibióticos, pero el Vicepresidente de Seabord–Triumph, ponente el año pasado en la NPIC, dijo que estaban contentos en enfocarse en el 95% de mercado de la carne de cerdo.
La UE tiene el firme propósito de ir suprimiendo paulatinamente el uso de antibióticos al ser la seguridad alimentaria un tema prioritario.