CARME RUSCALLEDA Y EL CERDO

El restaurante Sant Pau nació a partir del crecimiento personal y profesional de dos sanpolenses, Toni Balam y Carme Ruscalleda, que empezamos a trabajar juntos en el año 1975 en la tienda de alimentación de Ramón Ruscalleda y Núria Serra, y desde aquel establecimiento con carácter gastronómico, sentimos el coraje de los autodidactas para crear en el 1988 el Sant Pau – Carme Ruscalleda, un restaurante que apuesta por la calidad y la originalidad.

Nació en el seno de una familia agricultora y comerciante, estudió el oficio de charcutera, además de comercio mercantil, y se incorporó al negocio familiar (una charcutería) junto a su marido.

En el negocio aprendió técnicas de charcutería y se obró el milagro. «Hice las cosas a mi manera. Si eres creativo, la creatividad acaba saliendo de una manera u otra. Empecé a realizar butifarras de dos colores, a mezclar carne de cerdo con carne de pato, a poner hígado y a hacer embutidos distintos. El cerdo me abrió el camino y me convirtió en una persona feliz, por eso le tengo tanto cariño y protagoniza algunas de las joyas que llevo».

Enseguida incorporó también una sección de platos caseros para llevar. Compró el edificio de delante de su tienda para abrir junto a su marido Toni Balam, en julio de 1988, el restaurante Sant Pau, que en sólo tres años consiguió su primera estrella de la Guía Michelín. En 2004 abrió un restaurante de cocina catalana en Tokio, también llamado Sant Pau. En la actualidad es la única mujer del mundo que posee cinco estrellas de la Guía Michelín, tres por su restaurante en Sant Pol de Mar, cerca de Barcelona, y dos por su restaurante en Tokio (Japón).

En España es la cocinera con más estrellas de la Guía Michelín, y cuenta además con la máxima calificación (tres soles) de la Guía Campsa-Repsol. Su cocina está fundamentada en la tradición cocina catalana, pero dando siempre un toque de modernidad. El hecho de abrir un restaurante en Japón, y sus consecuentes viajes al país, ha hecho que se interese por algunas técnicas culinarias de ese país, adaptándolas a la cocina y productos catalanes. Se preocupa por que su cocina sea saludable, por lo que se centra en los productos de temporada de su tierra, añadiendo “cierta poesía” a lo que cocina. A menudo mezcla referencias literarias en sus creaciones culinarias. Trabajadora, alegre y generosa, no duda en transmitir sus conocimientos en publicaciones editoriales para el gran público, como Cocinar para ser feliz (2001).

 

 

 

En su página web podemos encontrar la receta: Cochinillo express con orejones de albaricoque

Fuentes: SModa-ElPaís y www.ruscalleda.com